Los lenguajes del deseo
ABC - Cultural. 26/06/2004
El deseo es inherente al hombre, pues es una de las más básicas pulsiones humanas. El deseo es el motor de nuestra vida. Deseamos amor, placer, conocimiento. El Dr. Rojas pasa revista al concepto del deseo a lo largo de la historia y en distintas disciplinas, desde el budismo al psicoanálisis, para luego hacer un examen de la sociedad en la que vivimos, y en la manipulación que los medios de comunicación hacen del deseo, para fines consumistas.
«Esta sociedad lee muy poco, ha perdido el deseo de conocer porque la televisión lo llena todo», dice Rojas y lo ilustra explicando lo que llama el «síndrome de amaro». «El amaro es una planta labiada en forma de corazón que huele muy mal pero que cura las úlceras de la piel. Extrapolo esto al lenguaje de la calle: interesa la vida ajena de los famosos siempre que esté rota.»
Porque Los lenguajes del deseo es un examen de nuestra sociedad, donde la fácil satisfacción de los deseos anestesia los valores y lleva a la vida vacía. «El mundo actual es un laboratorio psicológico donde la ciencia y la técnica han colocado al hombre en el mejor momento de la Historia de la Humanidad pero, paradójicamente, el hombre, que nunca había sabido tanto de si mismo, tampoco nunca estuvo tan perdido. Pero yo confío en los valores de recambio.»
El autor repasa la indiscriminada oferta de sexo como mercancía, desprovisto de amor, y aboga por una vida plena que sepa conjugar ambas facetas del hombre. «El deseo es sano cuando hay amor. Cuando no hay amor, es enfermizo, patológico, neurótico.» En definitiva, «la felicidad consiste en la administración inteligente del deseo, una buena ecuación entre lo deseado y lo conseguido».